martes, 28 de octubre de 2008


Al fin y al cabo,

somos lo que hacemos

para cambiar lo que somos.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

21 de setiembre- Dia internacional de la Paz

Sólo es un grito desesperado de paz... No quiero ver mas violencia en mi camino diario...Luchemos por un mundo de paz, como el que imaginó John...:


Imagina que no hay cielo
Es fácil si lo intentas
Sin infierno bajo nosotros
Sobre nosotros sólo el cielo
Imagina toda la gente viviendo al día.
Imagina que no hay países
No es difícil hacerlo
Nada por lo que matar o morir
Y ninguna religión tampoco
Imagina toda la gente viviendo al día.
Puedes decir que soy un soñador
Pero no soy el único
Espero que algún día te unas a nosotros
Y el mundo será uno.
Imagina que no hay posesiones
Me maravillo si puedes
Ninguna necesidad por codicia o hambre
Una hermandad del hombre
Imagina toda la gente compartiendo todo el mundo.
Puedes decir que soy un soñador
Pero no soy el único
Espero que algún día te unas a nosotros
Y el mundo será uno.


John Lennon

lunes, 8 de septiembre de 2008

Improvisando


No sé dónde leí que el todo, como la nada, son iguales. Quizá en una vieja canción que anda por ahí, olvidada entre discos de vinilo y polvo. Entonces noté que empezó a crecer mi temor a las cosas colmadas...que al fin y al cabo son similares a las vacías. Y me arrodillé en la arena de una playa imaginaria, que nunca antes pisé, y ví todo..., ví nada...

El mar reflejaba momentos de mi vida, pero no los momentos mas importantes, si no los mas absurdos y sin brillo: la forma de atarme los cordones, las lapiceras Bic que perdí, la mágica sensación de plenitud ante el inicio de un primer beso, las hormigas que se ocultan a descansar en la planta muerta de mi habitación para luego viajar a quien sabe dónde...a Senegal quizá, la inútil tristeza que dá sentirse víctima uno mismo de que los otros no te den pelota, por estar ocupados en victimizarse ellos mismos por causa de nuestra indiferencia...

Ése mar estaba demasiado calmo. Demasiado para mi gusto. Así que desperté, quizá por aburrimiento, o quizá porque mi reloj despertador aun no quedó sin pilas, y me sumergí en la rutina de siempre, sin pensar, sin sentir, sin hablar...

Pero un día reconocí en la sala de espera de un hospital derruído, a una hormiga que había andado en mi planta. La seguí con la mirada y sin darme cuenta, luego, me encontré arrodillado por debajo de la mesa de las enfermeras, que horrorizadas llamaban a un psiquiatra al grito de "degenerado!".

Quiza sean cosas mias, pero la hormiga en cuestión traía un pedazo de algun vegetal que no pertenece a mi región, quiza era de Senegal, y la maté...porque sabia que cuando me siente a escribir sobre ésto, en ésta habitación del neuro, no iba a saber cómo terminar mi cuento.

Cuando no sabemos qué sigue...matamos ante la ignorancia. Ésto es todo...ésto es nada...



Fernando Guillamondegui






jueves, 31 de julio de 2008

El Mundo


Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado,desde allá arriba, la vida humana. Dijo que somos un mar de fueguitos. - El mundo es eso. Reveló -. Un montón de gente, un mar de fueguitos.Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y hay gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.


Eduardo Galeano

lunes, 9 de junio de 2008

Sueños...


¿Vienes?
Trae a tu cuerpo de la mano,
Y posa tu cabeza sobre mis hombros fatigados,
Que la fiesta del amanecer del horizonte
Pinte de fuego cielo y mar,
Y tus ojos se llenen de más magia…

Suelo perderme entre tu mirada,
Fundirme en tus labios,
Poseer tu piel, plasmarme en tu espalda,
Y luego despertar sin vos, sabiendo haberte soñado
Con una sonrisa por inercia,
Y el corazón agitado…

Suelo pensarte mía, solo mía,
Y crear imágenes de un mundo perfecto
En el que buscas protección en mis brazos
Y descanso en mi pecho…

Solo son sueños, solo son imágenes…
Lo único real son tus ojos
Y mis manos de poeta….


Fernando Guillamondegui

viernes, 6 de junio de 2008

Mis referentes


Armando Tejada Gómez y Hamlet Lima Quintana, por ésas cosas de la vida, o de la muerte, son los poetas que mas admiro. Sus artesanales palabras, palabras de pueblo, de provincia y ciudad, de viento y polen, entran en mi alma y me detienen, todo de pronto se paraliza y mi atencion sigue aquellos graves tonos de voz. No puedo describir esta sensacion, pero la comparto, porque ellos son los referentes.
La Vida Dos Veces



Miren cómo sonaba allá en mi barrio agreste
este nombre caído en los mares lejanos:
Toddy Deussán. Un chico alimentado a lirios.
Una flor de su madre que soñaba otra vida.
Supe que no quería que jugará conmigo
porque yo era la forma del pánico y el hambre
y la más descarada miseria por el mundo.
Pero Toddy, esa gracia hecha de mimbre y aire,
vivía hipnotizado por mi gran aventura.
Cuando huía del ojo celoso de su madre
se acercaba a mi sombra con cierto desenfado,
me mostraba sonriendo sus ignotos tesoros
y me buscaba el lado más pájaro del alma.


El descubrió en mis ojos cierto país del sueño
donde se desnudaba un ángel con harapos,
algunos yacimientos de enterrada inocencia
y un gran rompecabezas de ternura en mis manos.


Un día, ya vencidos por nuestra resistencia,
los padres me dejaron entrar en el santuario,
nos sirvieron un río de leche y mediaslunas
y yo los deslumbré dibujando caballos.


Después, siguió la vida, como siempre sucede,
volvió el viento de agosto y crecieron los árboles;
sus padres, que tenían el sueño de otra vida,
una tarde ceniza se mudaron de barrio.


Yo olvidé al canillita en un cruce de esquinas,
entré al jornal violento del vino y los obrajes.
Vestí los portentosos pantalones del viento
y descubrí mi oficio de fábula y guitarra.


Toddy, se llama Alfredo Deussán, vive en Mendoza,
casó con otro mimbre hace muchos veranos,
seguramente tiene un puñado de niños
y es una pajarera su comedor de diario.


Acaso, un año de éstos, cuando vuelva al oeste,
llame a su puerta clara y despierte sus pájaros,
sólo porque un amigo es la vida dos veces
y desde aquella tarde no dibujo caballos.


Armando Tejada Gómez

martes, 3 de junio de 2008


Un poema rescatado del olvido de un cajón. no recuerdo la fecha, pero debe ser eterno...



Aquí, solo,

Acariciado por una suave brisa melódica,

Recostado en una inmóvil cama vacía,

Desnudo de tus brazos ausentes

Mi boca se dibuja en un beso solitario

Mientras mis sueños desatados te recuerdan.


Y mi pecho,

erizado del veneno que es la memoria,

Abre su guarida a una ilusión imposible.

Canto, río, lloro, despierto,

Todas las emociones mezcladas en una canción vencida, nuestra,

Confluencia de sangre y recuerdos, de pasado y futuro,


Y mis ojos cerrados te observan…

Desnuda y suave, como ése pétalo escondido en un viejo libro,

De aquel clavel que nunca olvidaste,

que nunca tiraste…

Desnuda y escondida, entre las cosas viejas…

Fresca y radiante, cálida piel abrigada de mis besos.


Y mis ojos se abren, y ya no miran

Mi habitación está oscura,

Solo me redime la claridad lunar

Que por la ventana, entre tanta tiniebla

Dibuja mi cuerpo relajado,

Pero ya no estas…es el presente,

Y la canción terminó.


Como terminan todas mis noches,

Como terminan todos mis días,

Aquí,

Solo.


Fernando Guillamondegui